El vallisoletano Jonás Fadrique y el dúo genovés Anto. Milotta y Zlatolin Donchev seleccionados por CreArt y el comisario Juan Carlos Quindós para la próxima exposición dual de CreArt en Valladolid

El proyecto europeo CreArt (Red de Ciudades por la Creación Artística) y el comisario Juan Carlos Quindós, han seleccionado al vallisoletano Jonás Fadrique (Valladolid, 1989) y al dúo residente en Génova Anto. MIlotta (Alcamo, 1984) y Zlatolin Donchev (Pekín, 1990) para la Exposición Dual “Horizonte de sucesos / experiencias sobre Espacio y Tiempo“, que se presentará el 31 de octubre en la Sala 0 del Museo Patio Herreriano.

 

Horizonte de sucesos” propone a los artistas una exploración sobre los límites del lenguaje artístico (plástico, sonoro, performativo, etc.) que amplíe nuestra forma de entender y percibir Tiempo y Espacio, y sus relaciones íntimas y relativas. Su infinitud, su inaprensibilidad. La experiencia visual, sonora, y háptica en definitiva, como modo híbrido y contemporáneo de reconocer el entorno físico y cultural cada vez más difuso en el que habitamos, y como modo privilegiado y directo de dar cuenta del tiempo líquido e inestable en el que nos transformamos cada día.

 

La exposición dual se plantea como una exploración cuyo fin es acercar ese horizonte de significados ocultos, mediando en su descodificación y dinamizando posibles diálogos:

 

– Entre las obras seleccionadas, dejando un espacio de relación e incertidumbre que replantee el “tempo” perceptivo de las mismas.

– Entre los espacios (y tiempos) que las obras de arte generan y el espacio expositivo de la propia Sala Cero a través de posibles dispositivos espaciales específicos.

– Entre la muestra y un posible “espacio” colectivo de debate público mediante actividades paralelas que generen reflexión teórica y nuevas lecturas del proyecto.

 

La organización cubrirá: los gastos de producción de las obras de los artistas seleccionados; los gastos de montaje, transporte y seguro de las obras; los costes de difusión y publicidad de la exposición, incluyendo un catálogo; los gastos de viaje, alojamiento y manutención para el artista de la red CreArt seleccionado, con motivo del montaje e inauguración de la exposición (máximo tres días). Cada artista seleccionado recibirá 500 euros (impuestos incluidos) en concepto de honorarios y hasta 1.500 euros (impuestos incluidos) para gastos de producción de obra y los gastos de transporte, previa aprobación de la organización. En el caso del artista local se cubrirá transporte de obra sólo dentro de la ciudad de Valladolid.

 

JONÁS FADRIQUE

 

Trabaja todo tipo de medios, vive en París. Licenciado en BBAA por la Universidad de Salamanca 2013. Actualmente continúa su formación en la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes (ENSBA) en París. Entre las exposiciones colectivas y colaboraciones de las cuales ha formado parte destacan: ‘Le tout est toujours plus petit que ses parties’ / Betonsalon, Paris (FR). ‘S’inscrire, puis s’effacer’ / Noche Europea de los Museos 2017. Musée du Louvre, Paris (FR). ‘Regreso a casa’ / FACYL, MUSAC, en colaboración con DA2 Salamanca. ES. Y exposiciones individuales en el Colegio de España en Paris (FR) o la Sala Teatro Calderón de Valladolid. ES.

 

ANTO. MILOTTA Y ZLATOLIN DONCHEV

 

Anto. Milotta (Alcamo, 1984) y Zlatolin Donchev (Beijing, 1990) viven y trabajan en Sofía y Génova. Estudiaron artes visuales en varias academias italianas y extranjeras, encontrándose posteriormente en el curso de especialista en la Academia de Bellas Artes de Génova. Su camino compartido comienza en 2014, cuando la Academia Ligústica los selecciona para la residencia Identidad sonora de los lugares, organizada en Perugia. Esta experiencia revela una poética paralela a su práctica artística, estimulándolos a trabajar en una dirección común.

 

En los últimos años han participado en varias exposiciones colectivas, incluyendo Hortus (in) conclusus en MACA di Alcamo; Materia sobre la materia en el Goethe-Institut de Sofía – Bulgaria; Visao expandida en la Bienal de Curitiba – Brasil; Paisaje en movimiento en Antico Palazzo comunale, Saluzzo.

 

Entre las exposiciones individuales destacan: Monumentvm para el festival de arte independiente Nesxt – Docks Dora, Turín; Sólo quienes sueñan pueden mover montañas en el Instituto Cultural Italiano, Lima, Perú; verde Observatorio para Manifesta 12 eventos paralelos en Spazio Y, Palermo. Aire acondicionado en Sala Dogana – Palazzo Ducale, Génova; Naturalmente Artificial en el Museo de Arte Contemporáneo de Villa Croce, Génova; Antenas en Tenuta la Fable, Val di Noto (SR).

 

Sobre “Horizonte de sucesos/experiencias sobre Espacio y Tiempo”

 

“…el Espacio estaba cerrado, el único vínculo posible con la supervivencia es el Tiempo…”

 

Con esta demoledora frase un desapasionado científico loco le explica al protagonista de la enigmática película de Chris Maker que sólo penetrando en los oscuros círculos concéntricos del tiempo la humanidad podría salvarse de su fatal destino autoinfligido. Era 1962, y los sueños por liberar al hombre (y al cine) moderno estaban aún frescos, pero en estado de shock tras el arrase nuclear americano. El peligro atómico amenazaba con “cerrar” el espacio entre asfixiantes telones de acero, y sólo quedaba huir hacia adelante en el tiempo, desconfiando de los avances científicos, vistos como un callejón sin salida, y confiando ciegamente en el poder liberador y emancipador de la imagen y del arte, ligado ya para siempre al activismo político de un modo u otro.

 

El poder de la imagen actual y su reinado incontestable está ahora perfectamente alineado al poder político del nuevo orden mundial, y parece que la única esperanza de esta humanidad pasa por la ampliación desbordante de nuestro horizonte de conocimientos y nuestra capacidad para interpretar ese flujo incesante de “big data” dándole una forma comprensible, un re-escalado más manejable que sublime cantidad en calidad, palabras en significado.

 

Uno de los ámbitos que más han evolucionado desde entonces es el de física de partículas (lo infinitamente “micro”) y el de la astrofísica (lo infinitamente “macro”) donde se define un “horizonte de eventos” como todo lugar del espacio-tiempo a partir del cual es imposible recoger testimonio de realidad, marcando una frontera invisible entre lo cognoscible y lo ignoto. Es una “hipersuperficie” que no pertenece ni al pasado ni al futuro y que separa dos mundos de observadores imposibles de alternar, como a veces parece ocurrir entre autor y observador de una obra de arte. No sabemos en qué estado se encuentra su materia interna por mucho que nos acerquemos.

 

Quizá, precisamente ésa haya sido siempre la misión del arte: ampliar y subvertir ese límite entre la realidad y su relato, entre espacio oscuro y tiempo iluminado, pero a través del lenguaje poético, inmensurable y lejano a la física y sus certidumbres: contar la historia de lo que el gato de Schrödinger piensa y siente dentro de la caja, más que asegurar si vive o no.

 

Ciencia y arte nunca han estado tan separados en el fondo, y ambas formas de conocimiento, racional e irracional, son compatibles y pertinentes en el seno de la propia obra artística. La reciente fotografía del agujero negro nos regala una representación fidedigna de una incógnita mayúscula, más cercana en el fondo a la vibración difusa de una pintura de Mark Rothko. Esas nubes de gases incandescentes expelidas desde el centro de la galaxia se difuminan igual que el óleo rojo sobre el lienzo negro. Galaxias en la constelación de Virgo separadas 55 millones de años frente a telas de hace 55 años. Desde la gigantesca lupa telescópica que forma media superficie terráquea miramos al centro oscuro de la galaxia del mismo modo que nos enfrentamos a un espejo cóncavo y deformante de Anish Kapoor.

 

Proponemos a los artistas una exploración sobre los límites del lenguaje artístico (plástico, sonoro, performativo, etc.) que amplíe nuestra forma de entender y percibir Tiempo y Espacio, y sus relaciones íntimas y relativas. Su infinitud, su inaprensibilidad. La experiencia visual, sonora, y háptica en definitiva, como modo híbrido y contemporáneo de reconocer el entorno físico y cultural cada vez más difuso en el que habitamos, y como modo privilegiado y directo de dar cuenta del tiempo líquido e inestable en el que nos transformamos cada día.

 

Intentar activar en definitiva el intercambio y su interpretación cultural como proceso de conocimiento y puesta en crisis de lo ya conocido, cuyo paradigma muta constantemente. Incluso, aunque lo único que recibamos a cambio de ese agujero supermasivo de misterio sea una sombra luminosa y difusa, al igual que en la reciente imagen del telescopio EHT mirando al centro de Messier 87. Juan Carlos Quindós de la Fuente. Comisario de la exposición.

 

JUAN CARLOS QUINDÓS DE LA FUENTE

 

Arquitecto de formación, trabaja como fotógrafo profesional, documentado arquitectura, patrimonio y obras de arte para diversos Museos Nacionales españoles, y actualmente es profesor en la Escuela Superior de Diseño de Valladolid.

 

Su obra artística se mueve entre la fotografía, el videoarte, el arte sonoro y la instalación, y ha sido expuesta en Museo Patio Herreriano, La Casa Encendida, Museo Cerralbo, Laboratorio de las Artes de Valladolid y en galerías de arte como La Gran. Así mismo, desarrolla proyectos de vídeo y cine experimental como “Conclusión abierta” sobre Jorge Oteiza, y ha realizado muestras de “live-cinema” en el festival Sónar, en TedX y en el Museo Arqueológico de Palencia.

 

Como comisario ha realizado diversos proyectos expositivos en Museo Nacional de Escultura de Valladolid, como una reciente muestra sobre Val del Omar, en la V-A-C Fundation y en el Museo de Arte Contemporáneo Ca´Pesaro, ambos en Venecia, y sus intereses giran principalmente alrededor del espacio y la ciudad contemporánea desde una óptica multimedia y transversal.

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